Christian Bale podría vivir como muchas estrellas: autos absurdamente caros, lujos por todos lados y una vida que parezca sacada de otra realidad. Pero no.
Mientras ganó millones interpretando a Batman, él siguió conduciendo una pickup vieja (una Tacoma del 2003) y moviéndose con un perfil bastante más bajo que el de otros famosos.
Y quizás por eso lo más grande de él no está en sus películas. Cuando un niño con leucemia soñaba con conocer a Batman, Bale dejó lo que estaba haciendo y fue a verlo. Años después, terminó una aldea de 22 millones de dólares para que niños huérfanos puedan vivir junto a sus hermanos. Ahí es donde se nota quién solo interpretó a un héroe… y quién entendió de verdad de qué se trata.


